En la historia de la humanidad, siempre existió el interés por la sexualidad. La mayoría de las culturas lo relacionan con alguna forma de religión; el hinduismo por ejemplo, en el Kamasutra (Aforismos sobre el Amor), relaciona los tres niveles sobre los que basan todo el desarrollo de su vida, a través del Dharma, fijan la obediencia y el estudio de lo Shastra o Sagradas Escrituras; a través del Artha, la obtención de las artes, bienes y amigos; y a través del Kama el disfrute de los objetos por medio de los sentidos. El punto especial es el contacto entre el órgano del sentido y el objeto, y la conciencia del placer.
Esta religión, incluye el placer, en particular el que se obtiene físicamente, como un deber que le corresponde llevar a cabo al sujeto. No encuentra ningún inconveniente en profundizar sus estudios y en aceptar la sexualidad como condición natural del ser humano.
![]() |
| Bajorrelieves Templo Hindú |
![]() |
| Detalle de frescos Ajanta - India |
Otras religiones, como el Cristianismo, consideraron desde su propio fundamento, que el pecado se alojaba en el cuerpo, con todas las connotaciones sexuales y sensuales que este provoca. Desde el mismo libro sagrado, La Biblia, se condena el pecado de la carne, y se hace responsable de ello a la mujer: "Cuando la mujer vio que el árbol era apetitoso para comer..." (Génesis-3:6). Y por tal motivo, los mayores castigos recayeron siempre sobre el sexo femenino, aún castigos divinos: "Y el Señor dijo a la mujer: Multiplicaré los sufrimientos de tus embarazos; darás a luz a tus hijos con dolor. Sentirás atracción por tu marido, y él te dominará." (Génesis-3:16).
Esta idea, donde la culpa recae sobre la mujer, fue difundida y apoyada por la Iglesia, que no realizó ningún intento por cambiar la situación de las féminas en la sociedad. Tal pensamiento dominó occidente los últimos dos milenios, por lo que, basándose en sus preceptos, se conformó un sistema de representación en el cual el cuerpo, en general, la desnudez y muy especialmente la sexualidad manifiesta fueron vistos como pecado o herejía.
Todo el arte debía alabar a Dios y no al hombre; ser que había demostrado su imperfección al descubrir su sexualidad y el poco dominio que tenía sobre ella.
Tanto filósofos como médicos y estudiosos de diversas ramas, se han abocado al estudio de la moral y de la sexualidad en occidente. Al ser tantos los puntos de vista, se produjeron roces y diferencias de pensamiento, pero una gran idea quedó clara: El hombre es libre para elegir, sin la coerción de ningún sujeto o el apremio de ninguna idea, más allá de las suyas (mientras no lastime o dañe a otros con su ideología).
En 1880 aproximadamente, un filósofo planteó en la mayoría de sus textos, la necesidad de desprenderse del yugo de la moral impuesta por el cristianismo.
Nietzsche, increpó al hombre de su época, instándolo a presentar una batalla contra el dominio sin razón que exigía la Iglesia.
En el libro Más allá del Bien y del Mal, Nietzsche plantea que "Donde quiera que ha aparecido hasta ahora en la tierra la neurosis religiosa, la encontramos ligada a tres peligrosas prescripciones dietéticas: soledad, ayuno y abstinencia sexual.", una de las prohibiciones católicas ha estado relacionada desde siempre con las relaciones sexuales y con los deseos que se manifiestan en el hombre: "...no codiciarás la mujer a tu prójimo..." (Éxodo - 20:17).
En la Edad Media, se llegó a prohibir el goce en la pareja, puesto que la relación sexual debía tener por único fin la procreación.
Más adelante, Nietzsche en el mismo libro, comenta que "La filosofía moderna (...) es, de manera oculta o declarada, anticristiana.", quizás la negación del deber cristiano ha provocado también , la liberación del hombre frente al sexo, llegando a situaciones no demasiado claras y que provocan oleadas de repudio y hasta agresiones entre los detractores y los defensores de la antigua moral imperante. La única realidad hasta el momento es la libre elección que realiza el sujeto, sin el miedo a las sanciones futuras que anteriormente ataban a la sociedad (idea del infierno y los pecados).
Las semillas arrojadas por Nietzsche parecen haber germinado, y desde principios del siglo XX, encontramos artistas que decidieron alejarse de los cánones y restricciones impuestos y representar el cuerpo (casi siempre femenino) sin cubrirlo de mitos o leyendas como en el Renacimiento (única forma en que era aceptado el desnudo) y sin tener que dar una excusa para realizar dicha representación.
En 1880 aproximadamente, un filósofo planteó en la mayoría de sus textos, la necesidad de desprenderse del yugo de la moral impuesta por el cristianismo.
Nietzsche, increpó al hombre de su época, instándolo a presentar una batalla contra el dominio sin razón que exigía la Iglesia.
En el libro Más allá del Bien y del Mal, Nietzsche plantea que "Donde quiera que ha aparecido hasta ahora en la tierra la neurosis religiosa, la encontramos ligada a tres peligrosas prescripciones dietéticas: soledad, ayuno y abstinencia sexual.", una de las prohibiciones católicas ha estado relacionada desde siempre con las relaciones sexuales y con los deseos que se manifiestan en el hombre: "...no codiciarás la mujer a tu prójimo..." (Éxodo - 20:17).
En la Edad Media, se llegó a prohibir el goce en la pareja, puesto que la relación sexual debía tener por único fin la procreación.
Más adelante, Nietzsche en el mismo libro, comenta que "La filosofía moderna (...) es, de manera oculta o declarada, anticristiana.", quizás la negación del deber cristiano ha provocado también , la liberación del hombre frente al sexo, llegando a situaciones no demasiado claras y que provocan oleadas de repudio y hasta agresiones entre los detractores y los defensores de la antigua moral imperante. La única realidad hasta el momento es la libre elección que realiza el sujeto, sin el miedo a las sanciones futuras que anteriormente ataban a la sociedad (idea del infierno y los pecados).
Las semillas arrojadas por Nietzsche parecen haber germinado, y desde principios del siglo XX, encontramos artistas que decidieron alejarse de los cánones y restricciones impuestos y representar el cuerpo (casi siempre femenino) sin cubrirlo de mitos o leyendas como en el Renacimiento (única forma en que era aceptado el desnudo) y sin tener que dar una excusa para realizar dicha representación.



No hay comentarios.:
Publicar un comentario