jueves, 5 de septiembre de 2013

Piel y Pliegues. Parte 1.

Piel. Tegumento extendido sobre todo el cuerpo del animal, que en los vertebrados está formado por una capa externa o epidermis y otra interna o dermis. Es el órgano más grande que tiene el cuerpo humano, lo recubre por completo y lo aísla del exterior.

La piel ha sido uno de los objetos más presentados y representados a través de la historia del arte, principalmente si recubría figuras de mujeres. Desde las imágenes talladas de las Venus prehistóricas, las representaciones pictóricas realizadas en las paredes y cuevas, hasta llegar a extremos in-imaginados con obras como las de Hans Bellmer.
Venus de Willendorf

La piel se muestra o se esconde, es la tela que recubre o es recubierta por tela, es agredida o adorada. En cualquiera de los casos, lo importante es la intención, ya sea de lastimar, exaltar, mostrar u ocultar, pues cada cuerpo representado, vestido o desnudo, tiene una sensualidad propia que no puede esconderse entre pliegues.

Venus de Milo


Estatuilla de Nefertiti de cuarcita roja

La piel siempre ha causado una fascinación especial en el ser humano, y se podría decir que principalmente en el sexo masculino, particularmente si recubre un cuerpo femenino, por las connotaciones que provoca dicha imagen representada.
Durante siglos, los desnudos fueron parte integrante en las representaciones artísticas de las sociedades, pero también había sensualidad extrema en los pliegues de los vestidos que recubrían esos cuerpos con sus transparencias, ondulaciones, curvas y volúmenes. Uno no puede dejar de encontrar en la imagen de la Victoria de Samotracia a una mujer con un cuerpo muy sensual, aun cuando la intención de la obra no sea el erotismo sino la celebración de una diosa.

Victoria de Samotracia

La moral judeo-cristiana, con el pudor y los tabúes que impuso, permitió e instó a que este tipo de arte cayera en el olvido, considerándolo impuro, pecaminoso y obsceno. Imponiendo ideas de que el cuerpo, el sexo y los placeres que estaban sujetos a las relaciones entre las personas fueran considerados sucios y depravados, perdiendo así la soltura con que se representaban los desnudos, para pasar a esconder el cuerpo de la vista de los demás.
Se ocultó una parte primordial del ser humano que es la aceptación de sí mismo para depender sólo de la aprobación ajena, con los consiguientes temores de ser rechazados por no estar a la altura de los cánones púdicos que se planteaban.

Masaccio - Expulsión del Paraíso

Las convenciones morales que se han impuesto en la sociedad dan por inexistente la totalidad de lo sexual basándose en normas supuestamente fundadas en la religión, totalmente opuestas a las representaciones greco-romanas que siglos atrás habían logrado exponer la belleza del cuerpo con una soltura y delicadeza que costó mucho tiempo recobrar.

Ariadna durmiendo


Hermafrodita durmiente

Desde el momento en que la religión comenzó a regir por sobre los demás poderes, cada representación de piel ha sido un modo de protesta o una rebelión, puesto que la psique humana no puede llegar a comprender realmente el horror que intentan atribuir a esas formas, que podrían considerarse puras, naturales y sin errores.


No hay comentarios.:

Publicar un comentario