Pornografía, Erotismo y Sensualidad, tres palabras que a lo largo de la historia del hombre han estado relacionadas con la culpa, la herejía y hasta la muerte. Cada generación produce su moral o modifica la que recibió de sus antepasados. Se ha juzgado en más de una oportunidad un pueblo a través de la moral de otro, considerando muchas veces inaceptables sus prácticas o expresiones.
Cuando se está frente al significado de algo, aunque sea frente a una palabra simple, uno debe hacer una pausa; pues existen dos grandes categorías de significados: uno para la multitud y otro para el individuo. Juzgar expresiones ajenas según nuestras categorías y sin tener en cuenta que la diversidad es la que nos hace personas, es perder la capacidad de sentir y de poder comunicarse.
El sexo es un estímulo poderoso, benéfico y necesario en la vida del ser humano, y nos sentimos agradecidos cuando nos baña con efectos similares a los de la radiación solar.
Intentar racionalizar los sentimientos, terminará con cualquier muestra de afecto que se posea. El cuerpo, cuando no esta corrompido por ideas pacatas o por prejuicios, es bello, más allá de la estética que impere. Las relaciones, cuando no son vistas a través de "ideas moralizantes", tienen la posibilidad de permitir que el ser humano sea libre. Nietzsche mismo sostenía que la moral era una cárcel impuesta por los poderes dominantes.
Pornografía, Erotismo, Sensualidad; tres palabras, millones de significados, más allá de los que brinden los diccionarios. Sensaciones y sentimientos encontrados en cada texto que trata estos temas, juzgándolos, alabándolos o simplemente exponiéndolos al lector.
Habiendo escrito esto lo único que pretendo es despertar la curiosidad de las personas, para que a través de su propia mirada puedan decidir qué es obsceno, pornográfico, erótico o sensual.
Cuando se está frente al significado de algo, aunque sea frente a una palabra simple, uno debe hacer una pausa; pues existen dos grandes categorías de significados: uno para la multitud y otro para el individuo. Juzgar expresiones ajenas según nuestras categorías y sin tener en cuenta que la diversidad es la que nos hace personas, es perder la capacidad de sentir y de poder comunicarse.
El sexo es un estímulo poderoso, benéfico y necesario en la vida del ser humano, y nos sentimos agradecidos cuando nos baña con efectos similares a los de la radiación solar.
Intentar racionalizar los sentimientos, terminará con cualquier muestra de afecto que se posea. El cuerpo, cuando no esta corrompido por ideas pacatas o por prejuicios, es bello, más allá de la estética que impere. Las relaciones, cuando no son vistas a través de "ideas moralizantes", tienen la posibilidad de permitir que el ser humano sea libre. Nietzsche mismo sostenía que la moral era una cárcel impuesta por los poderes dominantes.
Pornografía, Erotismo, Sensualidad; tres palabras, millones de significados, más allá de los que brinden los diccionarios. Sensaciones y sentimientos encontrados en cada texto que trata estos temas, juzgándolos, alabándolos o simplemente exponiéndolos al lector.
Habiendo escrito esto lo único que pretendo es despertar la curiosidad de las personas, para que a través de su propia mirada puedan decidir qué es obsceno, pornográfico, erótico o sensual.

No hay comentarios.:
Publicar un comentario